PEDRO SALINAS.- “Perdóname por ir así buscándote..."(de La voz a ti debida)
Perdóname por ir así buscándote
tan torpemente, dentro
de ti.
Perdóname el dolor alguna vez.
Es que quiero sacar
de ti tu mejor tú.
Ese que no te viste y que yo veo,
nadador por tu fondo, preciosísimo.
Y cogerlo
y tenerlo yo en alto como tiene
el árbol la luz última
que le ha encontrado al sol.
Y entonces tú
en su busca vendrías, a lo alto.
Para llegar a él
subida sobre ti, como te quiero,
tocando ya tan sólo a tu pasado
con las puntas rosadas de tus pies,
en tensión todo el cuerpo, ya ascendiendo
de ti a ti misma.
Y que a mi amor entonces le conteste
la nueva criatura que tú eras.
COMENTARIO
Introducción
Dentro de la "generación del 27", Pedro Salinas destaca como gran poeta amoroso, sobre
todo por dos libros fundamentales: La voz a ti debida (1933) y Razón de amor (1936). En ellos, el
amor aparece como una fuerza prodigiosa que da sentido pleno a la vida, al mundo.
Pero lo que singulariza a la poesía de Salinas es que, junto a la autenticidad del sentimiento,
ejerce un papel esencial el ingenio, es decir, una agudeza que le permite ahondar en las experiencias
concretas para descubrir -más allá de lo anecdótico- la quintaesencia de las relaciones amorosas, su
sentido más profundo.
Ese proceso de ahondamiento es posible gracias a un lenguaje caracterizado por la densidad
conceptual, la sutileza, los juegos de ideas, las paradojas reveladoras... Es lo que se ha llamado un
conceptismo interior y que logra hacernos ver la realidad del amor con ojos nuevos.
Todo ello podrá comprobarse en este poema de La voz a ti debida.
Contenido
El tema central del texto podría enunciarse con palabras de los versos 5-6: "quiero sacar /
de ti tu mejor tú." Es la voluntad de descubrir en la persona amada lo mejor de ella misma. Ello va
acompañado de una invitación a que ella renuncie a los aspectos negativos de su personalidad y se
esfuerce por alcanzar la plenitud de su ser, esfuerzo a veces doloroso, pero necesario.
El poema revela, pues, una exigente idea del amor, concebido como conocimiento lúcido y
como enriquecimiento de la persona amada.