
ARTÍCULO: IMPLICACIONES DE EDUCAR CON CREATIVIDAD PARA LA
LIBERTAD
Como siempre ocurre, la implementación de un nuevo modelo educativo es un
proceso a desarrollar de manera gradual, participativa, y con la flexibilidad necesaria
que tome en cuenta la gran diversidad que caracteriza a un país como el nuestro.
En México, durante la implementación del nuevo Modelo Educativo en 2017, la meta
fue muy clara en sus propósitos: que todas las niñas, niños y jóvenes recibieran una
educación integral que los preparara para vivir plenamente en la sociedad del siglo
XXI; y asegurar que la educación fuera de calidad, educando para la libertad y la
creatividad. Eslogan que ambicionaba una educación mediante la interacción social
del aprendiz y su necesidad de explorar nuevas formas de lograr el aprendizaje.
Sin embargo, esta perspectiva no tiene lugar en las mentes aisladas, sino que
busca a relación activa entre el individuo y las situaciones a las que se enfrenta
día a día, utilizando estrategias de aprendizaje que promuevan la indagación, la
creatividad, la colaboración y la motivación.
Definitivamente, el documento de Aprendizajes Clave para la Educación Integral a
través del Nuevo Modelo Educativo, generado en mostraba altas expectativas que
debían garantizar el progreso de cada estudiante a lo largo del ciclo escolar, con
la consigna de alcanzar los Aprendizajes Esperados al final de éste. Sin prescindir
de la libertad y creatividad de los profesores, tanto en la planeación como en su
práctica docente, con el fin de contemplar de manera organizada y coherente los
aprendizajes planteados en cada programa de estudios, con el objetivo primordial
de que los maestros construyeran interacciones educativas significativas, con
creatividad e innovación, a fin de estimular a sus estudiantes a que alcanzaran los
resultados esperados, en condiciones de equidad, tal como ahora lo plantean las
Metodologías Didácticas en la Educación Actual.