
INMIGRACIÓN, INDUSTRIALIZACIÓN Y LUCHA ANTIFRANQUISTA
EN EL BAQIX LLOBREGAT
Francisco Ruiz Acevedo
Presidente de la AMHDBLL
Deseo comenzar dando las gracias a la Associació Catalana de Juristas
Demócratas, y en especial al abogado Antonio Martín, por haberme invitado a
compartir este momento enmarcado en las jornadas sobre la “Impunidad y la
Transición a la Democracia en el Estado Español”. Y debo felicitar a los
organizadores por establecer una ponencia sobre la lucha del movimiento
obrero del Baix Llobregat que tanto aportó en la recuperación de las libertades
sindicales, democráticas y nacionales de Catalunya. Y expreso esto último
porque cuando se habla de la recuperación de la memoria histórica, todos los
caminos han conducido a obviar el importante y decisivo papel que jugo la
clase obrera en la lucha contra la dictadura. Resumiendo, y sin intentar generalizar, para algunos
historiadores el movimiento obrero y los abogados laboralistas son los parientes pobres de la
memoria colectiva, sin tener en cuenta que fueron los que más sufrieron la represión franquista y
algunos hasta pagaron con su vida. Y el que tenga duda de ello que consulte las 69.000 causas
incoadas por el TOP y recuerde los asesinatos, entre otros, de Antonio Ruiz Villalba de SEAT,
Manuel Fernández de la Central Térmica del Besos y la matanza de los cinco abogados laboralistas
de Atocha en Madrid.
Marzo 1976: Huelga de Roca Cartel por la Amnistía
En principio, quiero señalar que no es mi intención efectuar un seguimiento cronológico de todas y
cada una de las innumerables luchas protagonizadas por los trabajadores del Baix Llobregat, que
fueron el motor indiscutible de los movimientos sociales antifranquistas más relevantes de
Catalunya, sino profundizar en las causas que las motivaron y hacer hincapié en la estrategia
sindical del movimiento unitario y sociopolítico de las CC.OO. del Baix Llobregat.
A diferencia de otras zonas de Catalunya, como Terrassa y Sabadell, con una fuerte
industrialización y una gran tradición de lucha sindical, el Baix Lobregat era una zona netamente
agrícola con una escasa estructura industrial, en donde destacaban pequeñas empresas del ramo
textil y varias empresa grandes: Siemens en Cornella; Roca Radiadores en Gava y la Papelera
Española en el Prat de Llobregat. Es a partir de 1960 a través del I Plan de Desarrollo en donde la
comarca sufre una fuerte reactivación industrial sin planificación alguna en donde cohabitan las